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No escribo esto a forma de queja, solo es una forma de desahogarme, la asociación se ha vuelto a retrasar con los pagos y eso significa que tendremos menos recursos con los que trabajar. Esto no sería tan malo, si no fuera porque estas últimas dos semanas los pedidos se han tornado mucho más frecuentes, al punto en que hemos tenido que detener las practicas con los novatos.

Un pedido de bajo rango son lo mejor para instruir a los nuevos y enseñarles lo básico en terreno para que desempeñen en solitario con pedidos básicos, pero el entrenamiento se detuvo debido al creciente número de pedidos que hemos recibido, aunque no es raro, nos ha dejado rápidamente sin recursos.

Dentro de nuestro sector actualmente somos nueve personas, de las cuales cinco son cazadores activos, dos son novatos en entrenamiento, una tiene la función de comunicadora y enlace y el ultimo mantiene el orden en la base principal. Yo me encuentro entre los cazadores, no soy un veterano, pero tampoco soy un principiante, llevo cazando oficialmente doce años. Aunque me refiera a nosotros como “cazadores” en realidad somos mas como rastreadores, al menos es el nombre no oficial que usan los trajeados para referirse a nosotros.

Volviendo al tema principal, debido a la paga retrasada la base ha estado corta de recursos, hemos extremado precauciones en el campo para evitar heridos ya que conseguir insumos médicos aquí es complicado. La comida y el agua por otro lado no son una preocupación, podemos hervir la nieve y contamos con una muy amplia cantidad de comida que durara tres años sin racionar.

Los recursos de los que estamos cortos son más por el lado de utilidad, trampas, bengalas, cuerdas y ciertos aparatos que se han dañado más allá de la capacidad de nuestro guardia para ser reparados, como gafas de visión nocturna, rastreadores y un par de radios y linternas de luz ultravioleta.

Hace unos días recibimos el pedido de rastrear un humeante, no era nada del otro mundo para nosotros, la población de humeantes en los alrededores es considerable, sin embargo, el pedido estaba catalogado como rango medio y se especificaba que debía hacerse una investigación sobre su dieta, es alto teniendo en cuenta que solo se trata de buscar y observar.

Decidí tomar el pedido, no quería estar mucho en la base sin hacer nada porque entonces el guardia me pondría a hacer inventario de las cosas o la comunicadora me daría papeleo y prefiero las temperaturas bajo cero a todo ese trabajo. Tomé mi equipo del escritorio y me puse en marcha para rastrear al humeante.

Rastrear a un humeante no tiene ciencia, solo debes seguir marcas de arrastre con un aroma fétido a vegetación en descomposición y darás con él, no son rápidos por lo que tampoco era necesario correr, era lo mas cercano a una caminata por el parque. Una caminata en el parque siguiendo el rastro de una peluda, apestosa y muy grande criatura, sigue siendo mejor que el papeleo.

Para un poco de contexto, los humeantes son grandes mamíferos que suelen medir en promedio unos dos metros de alto por unos cuatro de largo, tienen pelaje oscuro y muy grueso, sus patas son cortas y anchas y tienen una cola muy corta, desde su parte posterior cuelga un pelaje largo y cuando caminan este pelaje borra parcialmente las huellas, su característica física mas importante es su cuello y cabeza, su cuello es alargado midiendo en promedio mas de 80 centímetros y su cabeza redonda con orejas y ojos pequeños y tienen mandíbulas poderosas con dientes enormes. Pero, aun así, son bastante tranquilos.

Para los novatos algo tan grande y de color oscuro no tiene forma de no ser visto fácilmente, en realidad no es tan simple, son de hábitos nocturnos y durante el día se entierran en la nieve, su principal hábitat es la alta montaña y prefieren estar cerca de árboles, son tan lentos que podrías confundir un humeante con una gran roca. Su dieta se basa en raíces, corteza, hierbas y raramente en setas y frutos.

Ahora lo realmente atractivo es lo que les da el nombre de humeantes, tienen cinco pares de agujeros en su prominente lomo, estos usualmente están sellados, en sus lomos guardan agua. Normalmente un humeante come hasta llenar su estomago con materia vegetal triturada, su proceso de digestión es lento y genera una gran cantidad de calor, el agua en su lomo es un sistema de refrigeración, poco a poco mientras digieren el espacio en su lomo se hincha hasta que los agujeros de su lomo se abre y liberan un gran chorro de vapor, un espectáculo increíble cuando lo ves por primera vez, hasta que te das cuenta que es menos como una ballena lanzando agua por su espiráculo y mas como una vaca levantando tu trasero al aire y lanzándose gases calientes. De ahí su nombre y el poderoso olor que dejan a su paso.

Me tomo unas dos horas encontrar el rastro del humeante y aproximadamente otras dos horas encontrarlo, una vez estuve lo suficientemente cerca pude confirmar porque el pedido era de tan alto rango para ser solo rastreo, este humeante era colosal en comparación a otros, media por lo menos cinco metros de alto y unos ocho de largo, su cabello era más gris que el de otros especímenes y avanzaba a tumbos lentos y ligeramente temblorosos, pude notar que el pelaje cerca de sus agujeros en el lomo era rojizo, probablemente se trataba de un humeante anciano o muy enfermo.

Lo seguí por dos días y su comportamiento era el de un humeante típico, solo se dedicaba a avanzar sin rumbo fijo, comiendo nieves para acumular agua y hundía sus mandíbulas en el suelo para sacar brotes y raíces ocultos en la nieve. Eso hasta que a mitad de la segunda noche se cruzó con un puma, el felino tenía frente a él una cabra que recién había cazado, normalmente un humeante gruñiría fuertemente mientras retrocede y el puma, si no está muy hambriento escaparía para no tener que enfrentar algo tan grande, pero este desgraciado corrió como un lunático hacia el puma como si estuviera poseído, el puma obviamente escapo y desapareció entre los árboles, pero eso no fue lo que me preocupo, el humeante comenzó a devorar el cadáver de la cabra, el estruendo de los huesos rompiéndose entre los grandes molares del humeante era nauseabundo, devoró incluso los cuernos y podría jurar que se hizo trizas sus piezas dentales mientras lo hacía.

Observe y fotografié el repulsivo espectáculo hasta notar como su lomo se hinchaba, ya he visto a humeantes lanzar chorros de vapor, pero jamás vi a uno crear una humareda de sangre hirviente, cuando el humeante dejo de comer y siguió su camino me acerque silenciosamente a la escena, el olor a carne caliente y putrefacta era horrible y vi varios trozos de carne y piel regados entre lo que quedo del vapor de sangre, era imposible que fueran restos de la cabra pues el sistema digestivo y su lomo están separados, tome unas muestras y las guarde.

Ya tenía las fotografías e incluso muestras del humeante, guarde todo en mi mochila cuando note en la oscuridad unos reflejos, al apuntar mi linterna vi al humeante observando atentamente mis movimientos, todo en mi grito que debía correr, los humeantes no son rápidos, pero ya había visto de lo que era capaz este maldito y con tan nieve en mitad de la noche yo no tendría ventaja. En un instante corrí hacia un árbol y lo trepe tan rápido como pude, casi caigo cuando el tronco se sacudió, llegue a una rama solida y apunte mi linterna hacia abajo, el humeante tenía una profunda herida en la cabeza por haber embestido el árbol. Saque una cuerda de mi mochila y me ate al tronco, no era la primera vez que debía quedarme sobre una rama porque un depredador esperaba por mi abajo.

No sé en qué momento me dormí o como permití dormirme en aquella situación, mire hacia abajo y el humeante no estaba, solo había un rastro de sangre que iba desde el árbol hasta perderse en el bosque, pude notar que en la corteza había marcas de golpes y mordidas, es un alivio que no pudiera derribar el tronco. Cuando me asegure de que estaba solo baje de la rama y emprendí mi marcha de regreso a la base.

Hice mi reporte e informe a la comunicadora y los demás miembros de la base sobre lo que paso anoche, normalmente algo así se tomaría como una broma o alguien queriendo contar una historia de miedo, nosotros tenemos prohibido eso, si alguien llega con un reporte, por más inverosímil que sea, se toma muy en serio. Hice el papeleo correspondiente, puse las muestras y fotos sobre mi escritorio, los demás observaron atentos la evidencia y murmuraron muchas teorías, la comunicadora los interrumpió recogiendo todo y empaquetándolo.

Todo eso va para la central de la asociación y recibiremos la información de lo que se deduzca lo antes posible, espero que también haya un bono incluido en forma de disculpa por no advertir correctamente el riesgo. Escribo esto mientras estoy en mi habitación, mis compañeros están repasando nuevas medidas de seguridad debido a mi descubrimiento, un humeante es como un rinoceronte, tranquilo si no se le provoca, pero mas listo y con mejor visión, algo cobardes, pero uno con actitud depredadora y violenta es algo muy distinto, no me sorprendería que la siguiente petición sea eliminarlo.

Eso es todo por hoy o por la semana o por el mes, no lo sé, si pasa algo interesante supongo que hare alguna actualización, no hay contratos de confidencialidad, aunque supongo que es algo implícito en esta línea de trabajo, mientras no mencione nombres, lugares o información delicada creo que nadie me molestara, incluso podría hablar con los más veteranos para que compartan sus historias, aunque no les preguntes lo hacen. Cazador fuera.